Insomnio

Frente a la crisis sanitaria ocasionada por la epidemia del virus de la influenza humana en nuestro país, hay distintas lecciones que, como sociedad, nos hemos vistos obligados a aprender. La más importante, me parece, consiste en lograr distinguir y detectar los síntomas que deben llevarnos a reconocer la existencia de una enfermedad y, conforme a ello, saber actuar en consecuencia.

Un síntoma es una señal de alarma, algo que vemos inmediatamente y que nos habla de una situación que quizás no detectamos directamente. Si uno tiene fiebre, por ejemplo, el problema nunca es la fiebre en sí, sino aquello que la provoca. Por lo tanto, no tiene mucho caso tratar de atender solamente el síntoma, sino que, si uno se quiere curar, hace falta descubrir lo que causa el malestar.

Algo muy parecido sucede con el insomnio que puede manifestarse en no poder irse a dormir o en dormir poco, despertando varias veces durante la noche o antes de lo necesario. El insomnio, desafortunadamente, se puede presentar en todas las etapas de la vida. Consumir regularmente remedios caseros o medicamentos para combatirlo sin supervisión médica, no sólo es peligroso, además, provoca únicamente un alivio momentáneo del malestar que el insomnio causa, pero no atiende el origen. Es indispensable, así como con cualquier otro síntoma, investigar cuáles son sus causas: las más comunes son el estrés y, como consecuencia de éste, los problemas emocionales.

En el mundo actual es prácticamente imposible mantenerse ajeno al estrés. El estrés es una tensión provocada por situaciones agobiantes que originan reacciones psicosomáticas o trastornos psicológicos a veces graves. Sin embargo, el efecto que provoque el estrés en cada persona dependerá fundamentalmente de la personalidad de cada quien y del momento en que éste se presente. No obstante, en la mayoría de los casos, el estrés repercute en una serie de problemas emocionales que dependen de distintos factores y que pueden manifestarse en síntomas variados.

Hay que decir que el insomnio no consiste únicamente en no poder dormir. Alphonso Lingis, filósofo contemporáneo, nos dice que el insomnio, al implicar una imposibilidad de dormir, de morir momentáneamente, también implica la imposibilidad de despertar, es decir, de poder renacer al día siguiente. Dormir implica poner un alto, interrumpir el curso de las cosas hasta poder, al despertar, construir un nuevo punto de partida desde el cual enfrentar nuestros retos. Esto quiere decir que el insomnio no sólo nos afecta mientras estamos tratando de dormir y no podemos, sino que todos los aspectos de nuestra vida se ven afectados por este problema. De ahí que las consecuencias del insomnio en la vida de las personas sean prácticamente innumerables: falta de concentración en el trabajo o en la escuela, somnolencia, poca energía, falta de memoria, cambios de humor drásticos, dolores de cabeza o de estómago, etc.

Afortunadamente, hay algunos hábitos sencillos que podemos seguir para tratar de eliminar o al menos disminuir este trastorno del sueño. Se trata de lo que llamamos habitualmente, “higiene del sueño”. Las pautas más importantes a seguir son las siguientes:

1. No irse a la cama sino hasta tener sueño.

2. Levantarse de la cama si uno no se ha dormido después de veinte minutos.

3. Despertarse cada mañana a la misma hora.

4. Dormir una cantidad de tiempo suficiente cada noche.

5. Evitar dormir siestas.

7. No consumir sustancias estimulantes (café, alcohol, tabaco) antes de dormir.

8. No irse a la cama con hambre, pero tampoco comer demasiado antes de dormir.

9. No hacer ejercicio seis horas antes de dormir.

10. Dormir en un ambiente adecuado: oscuro, fresco y sin ruido.

En mi opinión, si bien uno puede tratar de combatir el insomnio a través de estos métodos, la psicoterapia es una opción muy valiosa a la hora de enfrentar este problema. En muchos casos uno no puede enfrentar el insomnio, sus causas y sus consecuencias, solo. La psicoterapia psicoanalítica está indicada en los casos en que el problema nos sobrepasa. Desde una perspectiva psicoanalítica, lo fundamental consiste en encontrar las causas inconscientes de nuestros síntomas para que cesen, pues es a través de ellos que expresamos nuestros conflictos psíquicos. Lo importante, insisto, consiste en saber identificar esta situación cuando la estamos padeciendo con regularidad y, como con cualquier otro síntoma psicológico, atenderlo.



Escrito por

Filósofo y psicoterapeuta psicoanalítico Clínica de Asistencia a Pacientes de la SOCIEDAD PSICOANALÍTICA DE MÉXICO (SPM) www.spm.org.mx Teléfonos: (+52-55) 5286 1744 y 5286 5509 Clínica de asistencia a pacientes México D.F.: Teléfonos: (+52-55) 5553 3599, 5286 6550 y 5286 0329 e-mail: spp@spm.org.mx Clínica de Asistencia a la Comunidad Sede Metepec Edo. México: Teléfono: 2153024 e-mail: spmtoluca@gmail.com


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