Así afecta a tus ojos y vías respiratorias la contaminación por fuegos artificiales

Septiembre es por excelencia el mes patrio en nuestro país, fecha en donde los estados e, incluso, municipios “dan” el Grito de Independencia en sus distintas sedes en medio de múltiples atracciones que van desde platillos típicos y hasta espectáculos de fuegos artificiales.

Para la fabricación de los fuegos artificiales se utiliza un mix de sustancias tóxicas, que tras explotar, liberan monóxido de carbono (CO2) y las partículas suspendidas (PM2.5), que se dispersan en la atmósfer.
Para la fabricación de los fuegos artificiales se utiliza un mix de sustancias tóxicas, que tras explotar, liberan monóxido de carbono (CO2) y las partículas suspendidas, que se dispersan en la atmósfera.
Sin embargo, esta última práctica se ha convertido en un importante tema de conversación, y no por sus colores o tradición, sino por el riesgo inmediato que conlleva -al ser pólvora explotando-, y sus efectos nocivos para el medio ambiente y nuestra salud, elevando los índices de contaminación en un instante y que se prolongan a lo largo de varios días.

A continuación, te presentamos algunos datos que tal vez no sabías sobre la pirotecnia para que conozcas sus efectos y puedas tomar conciencia para hacer un uso responsable e informado de ellos.

Primero, un poco de historia…

¿Sabes desde cuándo llegaron los fuegos artificiales a México? Resulta que al igual que muchas otras cosas, los españoles fueron quienes nos presentaron la pólvora a partir de la conquista en el siglo XVI, siendo Tultepec el primer lugar donde se comenzó a fabricar ésta. Para el siglo XIX la popularidad de la pirotecnia inundó nuestro país y en la actualidad, LATAM es la segunda mayor productora de fuegos artificiales a nivel mundial. Actualmente, solo el 15 de septiembre de cada año se gastan más de mil millones de pesos a nivel nacional en pirotecnia.

 

Contaminación y más contaminación

Si bien cuando los fuegos artificiales comienzan a detonar son un espectáculo visual, después se convierten en un “espectáculo” de smog. Para la fabricación de los fuegos artificiales se utiliza un mix de sustancias tóxicas, que tras explotar, liberan monóxido de carbono (CO2) y las famosas partículas suspendidas (PM2.5), que se dispersan en la atmósfera y llegan a concentrarse tanto en el aire como en ríos y lagos cercanos, contaminando nuestro medio ambiente y quedándose ahí por varios días. Es aquí cuando podemos llegar a tener escasa visibilidad y sensación de neblina.

 

¿Y nuestra salud?

Si en las ciudades no nos damos abasto con la contaminación generada por las emisiones de los vehículos, fábricas, fogatas y quema de basura, ahora imagínate qué tanto afecta nuestra salud si le aumentamos toda la contaminación provocada por la pirotecnia e incluso los accidentes que provoca ésta. Checa esta información:

  • En 2018, el IMSS reconoció que en fechas patrias la atención de personas aumenta hasta 40% en urgencias por quemaduras en manos (30%), ojos (28%), cabeza y cara (15%), gracias a la pirotecnia, y en general, los accidentes aumentan 300%, de acuerdo con la Fundación Mexicana para la Dermatología.
  • En México, la contaminación en el aire puede aumentar hasta 70% gracias a los festejos patrios o decembrinos.
  • La contaminación puede provocar desde irritación en los ojos y hasta desarrollar enfermedades visuales y respiratorias crónicas. Incluso ver la pirotecnia durante un tiempo prolongado y de cerca puede afectar permanentemente nuestra vista, ya que prácticamente es como si estuviéramos viendo fuego directamente.

 

Al final…

Los espectáculos pirotécnicos constituyen una práctica simbólica que permite a los mexicanos celebrar la independencia del país y disfrutar de un espectáculo visual. En muchas situaciones, el sentido de la vista es el vehículo que nos permite albergar un recuerdo en nuestra memoria, de ahí la importancia de procurar su estado de salud, ya que además de conectarnos con nuestro entorno, son la ventana de experiencias memorables.

Cuidar de ellos implica, además de tomar las precauciones necesarias frente a los fuegos artificiales, acudir con profesional de la salud visual para tener un diagnóstico oportuno. Hoy en día, alrededor de 59% de la población en el país y 153 millones de personas en el mundo padecen algún error refractivo sin corregir (miopía, hipermetropía, astigmatismo y presbicia) que, sin saberlo, pueden estar afectando su calidad de vida. Asimismo, ignoran que actualmente hay opciones de tratamiento que se adecúan a las necesidades específicas, siempre con la asesoría del especialista.

 

Contenido proporcionado por Alcon.

Image courtesy of Depositphotos/lucidwaters

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