Cannabis y salud. Continuemos la discusión científica

La discusión sobre el uso de los medicamentos derivados de cannabinoides (MDC) en la atención sanitaria ha sido compleja porque ha crecido a la sombra de distorsiones de percepción moral y la autorización de cannabis para uso recreativo.

Continuemos la discusión científica.
Continuemos la discusión científica. belchonock
En este sentido, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), a través del Centro de Investigación en Políticas, Población y Salud (CIPPS) de la Facultad de Medicina y el Programa Epidemiológico de Vigilancia de Insumos para la Salud (PREVIS) toma la batuta para determinar qué lugar tienen en la terapéutica moderna estos agentes.

La Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México tiene como visión ejercer el liderazgo en educación, investigación y difusión en salud en beneficio del ser humano y de la nación; en ese sentido, el CIPPS y el PREVIS iniciarán una serie de ensayos clínicos en población mexicana que buscarán establecer la eficiencia y seguridad de los MDC y así, agregar a la discusión evidencias sólidas que apoyen o desaconsejen su uso desde un punto de vista neutral y basado en la evidencia.

PREVIS

PREVIS tiene 3 ejes fundamentales:

  1. Docencia: A través de cursos presenciales y virtuales se refuerzan conocimientos en temas relacionados con medicamentos y dispositivos médicos (insumos para la salud), abordando aspectos esenciales como:
    •  Farmacología
    • Farmacoepidemiología
    • Farmacovigilancia
    • y Tecnovigilancia.
  2. Investigación: Una red universitaria de hospitales en todo el país se suma para establecer el perfil de seguridad y eficacia de insumos para la salud.
  3. Difusión: La información que crea el programa es compartida a través de revistas, plataformas electrónicas, programas de radio y televisión; de esta forma profesionales de la salud poseen información que les permite tomar decisiones que beneficien a sus pacientes.

Aspectos terapéuticos actuales de los MDC en el mundo

Un cannabinoide es una sustancia química con una estructura similar al tetrahidrocannabinol (THC), el componente activo de Cannabis sativa (marihuana). Dos de estas moléculas (Sativex y Epidiolex) están aprobadas en Estados Unidos, España y Brasil para el tratamiento de enfermedades como Esclerosis Múltiple, donde la evidencia disponible ha llevado a que la Academia Americana de Neurología (AAN, por sus siglas en inglés) incluya en sus recomendaciones de tratamiento el cannabis o preparados sintéticos de cannabinoides para el alivio de este síntoma [1]; y algunos tipos de epilepsia como la epilepsia refractaria. En estos pacientes los antiepilépticos convencionales no han logrado efectividad clínica, por lo que a través de reportes de casos y algunos ensayos clínicos pequeños se ha observado que THC y Cannabinol (CBD) tienen propiedades antiepilépticas a través de diferentes mecanismos. Múltiples ensayos clínicos en humanos avalan la efectividad del cannabis para el alivio del dolor de tipo neuropático y en algunas patologías que cursan con dolor crónico [3,4].

La Food and Drug Administration (FDA) ha aprobado el uso de dronabinol y nabilona, cannabinoides sintéticos, para la prevención de náuseas y vómitos en pacientes que reciben quimioterapia [5]. Existe evidencia de un efecto sinérgico con opioides, Por lo que esto serviría para reducir la dosis de estos y como resultado disminuir la incidencia por sobredosis y de efectos adversos [6].

En Canadá se promulgó el Reglamento de acceso médico a Marihuana y se inicio un programa centralizado. Health Canada comenzó a proporcionar cannabis con fines terapéuticos a través de 2 categorías:

  • La categoría 1 incluye los síntomas asociados con VIH/SIDA, artritis, lesión o enfermedad de la médula espinal, cáncer, epilepsia o Esclerosis Múltiple;
  • y la categoría 2, incluye otros síntomas y condiciones evaluados por un médico y un especialista [7].

Las aplicaciones terapéuticas del cannabis y sus derivados han sido estudiadas por diversos organismos mundiales, incluidos:

  • Comité Científico de la Cámara de los Lores (cámara alta) en Gran Bretaña (1998)
  • Instituto de Medicina de los Estados Unidos
  • Comité Especial del Senado sobre Asuntos Ilegales.

Desde 2003, el cannabis medicinal, en concentraciones estándar de CBD, se vende en farmacias en los Países Bajos por prescripción médica. Actualmente está disponible en 2 dosis:

  1. cannabis flos, variedad Bedrocan, que contiene un 18% de dronabinol
  2. y un 0.8% de cannabidiol; cannabis flos, variedad Bedrobinol, que contiene un 13% de dronabinol y un 0.2% de CBD.

Varios países occidentales han autorizado y llevado a cabo ensayos clínicos sobre el cannabis y sus derivados [8].

En México, aún no se ha publicado el reglamento que defina el proceso de registro de medicamentos que contengan cannabinoides, sin embargo, el proceso debe incluir la realización de pruebas clínicas imparciales que permitan establecer su perfil de seguridad y eficacia; del mismo modo contar con información sobre indicaciones terapéuticas, guías clínicas, riesgos y beneficios del uso de cannabis con fines terapéuticos.

La investigación sobre los usos médicos de los cannabinoides: Una red global en crecimiento acelerado

Desde los años 70’s se tienen registrados en la base de datos del Web of Science artículos que reportan investigaciones sobre los efectos fisiológicos con potenciales usos médicos de substancias derivadas de la marihuana.

Desde entonces este campo de investigación ha crecido de manera constante (recientemente incluso de una manera explosiva) hasta registrar cerca de mil artículos sobre tópicos indexados en esta prestigiosa base. El campo de investigación sobre cannabinoides puede ser incluso más grande que ese universo de mil artículos, sin embargo, mucha de esa investigación está publicada en revistas poco conocidas, o bien, simplemente los resultados no se reportan, particularmente aquellos estudios que arrojaron resultados negativos sobre la posible utilidad de estos compuestos para tratar determinadas enfermedades.

En el Centro de Investigación en Políticas, Población y Salud de la UNAM, buscamos desarrollar e implementar una serie de estrategias de gestión del conocimiento e innovación en torno a diversas tecnologías biomédicas (como fármacos y dispositivos de detección y diagnóstico de enfermedades) que pudieran tener un impacto benéfico en la población mexicana. No solo en términos de nuevos y mejores tratamientos sino con el objetivo de impulsar el desarrollo económico del país mediante el impulso a procesos de innovación. Es por ello, que entre nuestras líneas de investigación nos hemos propuesto cartografiar la emergencia y desarrollo de la investigación sobre cannabinoides.

Durante nuestras investigaciones en curso hemos detectado que de los mil artículos indexados en el Web of Science sobre canabinoides, alrededor de la mitad forman una densa red (un conjunto de elementos interconectados) que representa los esfuerzos de un conjunto de comunidades científicas de élite, especializadas en posibles usos médicos de los cannabinoides. Del análisis sobre esta red de investigación, de élite tres observaciones resaltan por su relevancia para las instituciones de investigación en México y para aquellas empresas que deseen explotar las oportunidades que esta área de investigación ofrece.

La primera observación es que el liderazgo de la investigación se concentra en pocos países. El 85 por ciento de la investigación de élite tiene lugar en tan solo ocho países: Estados Unidos, Brasil, Italia, Reino Unido, Israel, España, Canadá y Alemania. Estados Unidos realiza poco más del 40 por ciento de dicha investigación y, tal vez ya no tan sorprendentemente, Brasil ocupa el segundo lugar en cuanto al número de publicaciones en dicha red. Lamentablemente, México está de momento, fuera del conjunto de países que realiza investigación sobre cannabinoides.

En segundo lugar, es destacable que son escasas las áreas de investigación y desarrollo que están realmente consolidadas a escala global. La red de investigación sobre cannabinoides está conformada de acuerdo a nuestro análisis, por siete grandes comunidades especializadas por áreas de aplicación:

  1. Neurociencias básicas
  2. interacción de los cannabinoides con el sistema inmune
  3. tratamientos para el dolor
  4. tratamientos para la epilepsia infantil
  5. ansiolíticos y anti-psicóticos
  6. anti-inflamatorios
  7. potenciales tratamientos anti-cáncer.

De estos grandes ejes de investigación, solo 3 acumulan un número significativo de estudios clínicos que podrían conducir al desarrollo de nuevos tratamientos: dolor, epilepsia y ansiolíticos, los demás se encuentran en un nivel de investigación básica experimental. Por ello, la exploración detallada de nuestro modelo de red, bien podría mostrar áreas de oportunidad a instituciones mexicanas de investigación y compañías que buscaran competir local y globalmente.

Finalmente observamos la emergencia de liderazgos institucionales claramente definidos en cada una de estas grandes comunidades de investigación. Por ejemplo, la Virginia Commonwealth University bien pudiera ser la institución líder a escala global en la investigación sobre dolor y canabinoides, mientras que la Universidad Complutense de Madrid es líder en el campo de neurociencias y cannabinoides
El futuro de la investigación en cannabinoides, objetivo del Centro de Investigación en Políticas, Población y Salud.

El CIPPS ha diseñado estudios clínicos de cannabinoides en los principales escenarios terapéuticos en los que podrían ser aprobados para su uso médico, estos incluyen distintos tipos de dolor. Entre algunos de los que se encuentran:

  • neuralgia postherpética y neuralgia del trigémino,
  • osteoartritis
  • espasticidad
  • lumbalgia crónica
  • espasticidad
  • epilepsia
  • náusea
  • vómito
  • Alzheimer
  • y Parkinson

El eje principal de esta investigación se centra fundamentalmente en la realización de ensayos clínicos de las diferentes patologías antes mencionadas para estudiar, analizar y definir si el uso de cannabis comparado con el tratamiento farmacológico, ya establecido y descrito por las diferentes guías, es más eficaz y seguro. Se estudiará y determinará el apego terapéutico y en caso de abandono identificar las razones. Por último se incluirá y estudiará la prevalencia, así como el tipo de reacciones adversas que pudieran presentarse en cada grupo estudiado, brindando a la población mexicana mejores alternativas terapéuticas con el fin de mejorar la calidad de vida de los pacientes.

El Centro de Investigación en Políticas, Población y Salud (CIPPS), se crea atendiendo a la necesidad creciente de los problemas de salud pública de la sociedad mexicana, afirma el Director del Centro de Investigación en Políticas, Población y Salud (CIPPS) de la Facultad de Medicina de la UNAMDr Gustavo Olaizen coordinación con el Programa Epidemiológico de Vigilancia de Insumos para la Salud (PREVIS).

Su misión fundamental es innovar, al producir conocimiento social, científico y humanístico de excelencia y de frontera, con una alta calidad para el estudio, la comprensión, la prevención y el adecuado manejo del contexto de salud de nuestro país“.

Por ello, busca colaborar y contribuir con información de carácter estratégico a las instituciones de investigación, así como empresas nacionales e internacionales, que busquen contribuir a una mejor salud para los mexicanos, al tiempo que se generen riquezas que coadyuven a la prosperidad nacional“, finalizó [.]

Referencias

  1. Yadav Y et al. Complementary and Alternative Medical Therapies in Multiple Sclerosis—The American Academy of Neurology Guidelines: A Commentary. Clin Ther 2014;36:1972–1978.
  2. Friedman D et al. Cannabinoids in the Treatment of Epilepsy. N Engl J Med 2015;373:1048-58.
  3. P Whiting et al. Cannabinoids for Medical Use A Systematic Review and Meta-analysis. JAMA 2015;313(24):2456-2473.
  4. Fife TD, et al. Clinical perspectives on medical marijuana (cannabis) for neurologic disorders. Neurol Clin Pract 2015; 5 (4):344 – 351.
  5. Fife TD, et al. Clinical perspectives on medical marijuana (cannabis) for neurologic disorders. Neurol Clin Pract 2015; 5 (4):344 – 35
  6. Roberts J et al. Synergistic affective analgesic interaction between delta-9-tetrahydrocannabinol and morphine. European Journal of Pharmacology 2006;530: 54–58.
  7. Walsh Z, Callaway R, Belle-Isle L, Caplere R, Kayf R, Lucasd P, et al. Cannabis con fines terapéuticos: características del paciente, acceso y motivos de uso. Política de drogas Int. J. 2013; 24: 511-6.
  8. Amar MB. Cannabinoides en medicina: una revisión de su potencial terapéutico. Revista de etnofarmacología. 2006 21 de abril; 105 (1-2): 1-25.

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