Piden modificar planes de estudios en medicina y enfermería para impulsar detección temprana del cáncer infantil y diagnóstico oportuno 

La Cámara de Diputados exhortó a la Secretaría de Educación Pública (SEP) y a las instituciones de enseñanza superior que ofrecen estudios de medicina y enfermería, a que en coordinación con la Secretaría de Salud y otras dependencias del Sistema Nacional de Salubridad modifiquen la estructura curricular de los planes y programas de estudios, con la intención de que desde el primer nivel de atención se detecte y refiera oportunamente a las instituciones correspondientes, los casos de cáncer en la infancia y adolescencia.

También se les pidió promover de manera periódica, dentro de sus instituciones o en coordinación con los colegios de profesionistas, cursos de extensión universitaria, para la capacitación de los profesionales de la salud en materia de actualización del diagnóstico temprano del cáncer de la infancia y adolescencia.

Además, se les solicitó realizar periódicamente campañas de promoción y prevención del cáncer de la infancia y la adolescencia, haciendo énfasis en que su detección temprana y diagnóstico oportuno podrán salvar la vida de miles de niñas, niños y adolescentes.

Al presentar el punto de acuerdo de urgente resolución, el proponente, diputado Jorge Emilio González Martínez señaló que en México el cáncer infantil es la primera causa de muerte de las y los niños, por lo que es parte elemental de la Cámara de Diputados atender a los menores enfermos, ya que este padecimiento es completamente diferente al de un adulto.

La única herramienta para hacerle frente, afirmó, es el diagnóstico temprano, para esto es necesario que los doctores y enfermeras tengan conocimientos básicos de oncología pediátrica para poder detectarlo y canalizarlos a hospitales de tercer nivel”, afirmó.

González Martínez resaltó que el problema más grande en las clínicas de primer nivel del IMSS y del ISSSTE es que muchos síntomas del cáncer infantil aparecen en otras enfermedades comunes entre niñas y niños, y son confundidas por los doctores.

Por ello, subrayó, es primordial la educación que reciben los doctores y las enfermeras. “Solo así podrán contar con los conocimientos necesarios para identificar los síntomas del cáncer infantil y referir a tiempo a los niños a hospitales de tercer nivel, ya sea del IMSS, ISSSTE o de la Secretaría de Salud, con oncólogos pediatras”.

Un diagnóstico correcto y a tiempo, resaltó, es la diferencia entre la vida y muerte de las y los niños. “Implementar estas sencillas acciones puede salvar la vida de 8 de cada 10 infantes mexicanos”.

En los posicionamientos, el diputado Víctor Adolfo Mojica Wences expuso que la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que en países desarrollados, el cáncer infantil es curado hasta en un 80%, pero en naciones en vías de desarrollo como México esta cifra disminuye sensiblemente, logrando solo una tasa de curación de un poco más del 20%. “La mortalidad en países de medianos y bajos ingresos es ocasionada principalmente por diagnósticos tardíos o errados, por el abandono del tratamiento y/o dificultad para acceder a los servicios de salud”.

El diputado Éctor Jaime Ramírez Barba, mencionó que la UNAM no es la única que forma médicos y enfermeras, ni la Secretaría de Salud es la responsable de la educación y formación. Al visualizar ese panorama, dijo, se podría llegar al objetivo de que 345 mil médicos y más de 470 mil enfermeras estén capacitados para detectar a tiempo a estos menores, se lleven a tratamiento y se salven vidas. “El cáncer de la infancia y del adolescente da una esperanza de vida muy diferente cuando se tratan a tiempo”.

La diputada Frinné Azuara Yarzábal puntualizó que es urgente el diseño de una estrategia de comunicación que permita difundir la sintomatología asociada al cáncer infantil. “La idea es que padres de familia, médicos, enfermeras, maestros y todas las personas involucradas en el desarrollo de la niñez y adolescencia, conozcan los síntomas que hagan sospechar su presencia, para recomendar su atención oportuna”.

Jorge Arturo Argüelles Victorero, lamentó que las principales causas de muerte por cáncer infantil en los países de ingresos medianos y bajos, sean: incapacidad de obtener un diagnóstico preciso y oportuno, inaccesibilidad de los tratamientos, abandono del tratamiento, muerte por toxicidad, reaparición de tumores malignos y falta de acceso a medicamentos y tecnologías esenciales. “Debemos contribuir para disminuir esta lamentable enfermedad que ataca a los menores mexicanos”.

El diputado Santiago González Soto, indicó que la probabilidad de sobrevivencia en estados iniciales de varios tipos de cáncer sobrepasa el 80%. “En el cáncer de la infancia y la adolescencia las medidas más eficaces de prevención secundaria consisten en detección temprana, acceso a los servicios de salud y tratamiento oportuno integral. Es nuestra obligación denunciar prácticas irregulares en la atención médica de esta población”.

La diputada Maiella Martha Gabriela Gómez Maldonado, argumentó que cualquier niña o niño es susceptible de padecer cáncer, pero la posibilidad de ser diagnosticado y tratado oportunamente varían, entre otros factores, por la preparación de los médicos que lo atienden y su capacidad para detectar a tiempo el padecimiento. “Celebro que en los planes de estudios los futuros médicos tengan esa preparación”.

Abril Alcalá Padilla, destacó que se registran más de 5 mil casos nuevos de cáncer al año en menores de 0 a 18 años de edad y cobra alrededor de 2 mil vidas anuales, pero sólo hay alrededor de 135 oncólogos pediatras. Además, la leucemia es el tipo más común, seguida de los tumores cerebrales y el linfoma. El 70% de los casos son curables; sin embargo, el 15% no serán atendidos por especialistas porque existe poco personal certificado.

La diputada Leticia Mariana Gómez Ordaz señaló que el cáncer es la principal causa de muerte en menores entre 5 y 14 años de edad, y la herramienta más importante que se tiene es la identificación temprana y un diagnóstico oportuno. “Es inaceptable que cerca de 8 de cada 10 niños y niñas mexicanos sean diagnosticados en etapas avanzadas del cáncer. Reconocer los signos y síntomas en el primer nivel de atención reduce el sufrimiento y gasto de las familias”.

Emmanuel Reyes Carmona, expresó que es necesario fortalecer y reforzar los programas educativos que ofrecen la SEP, la UNAM y todas las universidades del país. “Debemos dar el marco legal para que ellos desarrollen estos protocolos, la capacitación y la enseñanza, y que el Estado pueda brindar métodos a las familias alejadas de las instituciones de tercer nivel para que puedan ser acercadas a las mismas y así tener una detección de la enfermedades a tiempo”[.]

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