Trastornos duales: cuando la enfermedad mental y el consumo de drogas son uno mismo

Referirse al trastorno dual, es hablar de dos patologías coexistentes en quien lo padece, ya que por un lado, se puede ubicar de manera clara la dependencia hacia algunas sustancias y, por otro, una psicopatología de carácter psiquiátrico, pudiendo aparecer el trastorno antes del consumo de drogas o bien, posterior a dicha práctica.

El reto de la salud mental enfocada a este tipo de trastornos, podría ser mayúsculo para la sociedad mexicana en los próximos años, pues el aumento en la última década de drogas de diseño como el cristal, krokodile o purpel drank, realizadas en laboratorios clandestinos o de manera casera, podría colapsar la capacidad de atención oportuna médica en el sector de la salud pública.
El reto de la salud mental enfocada a este tipo de trastornos, podría ser mayúsculo, pues el aumento en la última década de drogas de diseño podría colapsar la capacidad de atención oportuna médica en el sector de la salud pública. Depositphotos.com | Plenilunia Sociedad Civil
El riesgo de padecer el trastorno dual es alto, pues de acuerdo con la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco, se estima que al menos ocho millones de mujeres y hombres de entre 12 y 65 años de edad, han consumido sustancias ilegales en México.

La mayoría de las personas creen que probar una sustancia ilegal de manera esporádica no representa un peligro para su salud, no obstante, existen factores genéticos y ambientales que pueden cambiar la química cerebral de los consumidores y llevarlos a desarrollar esquizofrenia, psicosis, depresión y ansiedad”, afirma Mónica Díaz Jacobo, especialista de Hacienda Solarium.

Nuestro país cuenta con pocos estudios especializados entre los trastornos por uso y abuso de sustancias que nos ayuden a determinar con mayor precisión la comorbilidad, pero resulta de vital importancia ya que los datos dados a conocer en la Encuesta Mundial de Drogas 2019, reflejan que la compra de estimulantes como la cannabis, cocaína y LSD va en aumento, sobre todo en mujeres, en un 10% por encima del consumo masculino”, asegura Díaz Jacobo.

“El reto de la salud mental enfocada a este tipo de trastornos, podría ser mayúsculo para la sociedad mexicana en los próximos años, pues el aumento en la última década de drogas de diseño como el cristal, krokodile o purpel drank, realizadas en laboratorios clandestinos o de manera casera, podría colapsar la capacidad de atención oportuna médica en el sector de la salud pública”, concluye la experta.

 

 

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