Miomas

miomas, fibromas, crecimiento anormal, casos de infertilidad, opresión,  histerectomía, tres tipos, dolor, hormonas femeninas, mayor cantidad de las células, cambios en el sagrado menstrual, fertilidad, tratamiento y cirugía,
Casos de infertilidad

Los miomas o fibromas son una dureza de la musculatura uterina producida por el crecimiento anormal de las células de la matriz. Aunque suelen causar molestias y afectar a la fertilidad, no son cancerosos. Su aspecto es redondo, de textura firme y elástico.

Pueden ser tan pequeños, que sólo con un microscopio se pueden observar. Incluso, llegan a crecer tanto, que pueden llenar todo el útero y pesar varios kilos. Es posible que una mujer desarrolle un sólo mioma uterino, sin embargo, siempre hay más de uno.

Se calcula que el 70% de las mujeres los padece y, de éstas, el 30% no presentan síntomas. Los miomas son responsables del 15% de los casos de infertilidad pues, al bloquear las trompas de Falopio, evitan el encuentro del espermatozoide con el óvulo y, al comprimir el útero, incrementan las posibilidades de sufrir un aborto o parto prematuro. También pueden forzar una mala postura del bebé o alterar su nacimiento.

La edad en la que más frecuentemente se presentan es entre los 30 y 40 años de edad, pero en realidad pueden presentarse en cualquier momento a partir de la primera menstruación. Su formación depende de las hormonas femeninas (estradiol), por lo que es difícil encontrarlos en la adolescencia o en la postmenopausia; por eso pueden aumentar de tamaño durante el embarazo.

Los miomas pueden ocasionar problemas dependiendo de su tamaño, localización y cantidad. Los síntomas más comunes son:

Cambios en el sangrado menstrual

-mayor cantidad

-mayor duración

-sangrado en momentos no menstruales

-anemia

Dolor

-en la pelvis o parte baja de la espalda

-durante la menstruación

-dolor durante la relación sexual (dispareunia)

Opresión

-dificultad para orinar

-orinar frecuentemente en pequeñas cantidades

-estreñimiento

Fertilidad

– pérdidas fetales

– esterilidad

En la mayoría de los casos se presentan varios de estos síntomas combinados.

El tratamiento

Por lo general el tratamiento para los miomas depende de la gravedad de los síntomas, de la edad de la mujer, de si está embarazada, del deseo de embarazos futuros, de la salud de la paciente y de las características de los miomas.

Algunas mujeres sólo requieren de un control: exámenes pélvicos o ecografías de vez en cuando. Pero si son demasiado grandes, oprimen la vejiga u otros órganos o provocan hemorragias, es necesario tomar otras medidas más radicales. En raras ocasiones pueden presentarse cambios cancerosos que ocurren después de la menopausia y la señal más común es el crecimiento acelerado de un mioma uterino.

¿En qué casos es necesario realizar una histerectomía?

El médico especialista determinará si los síntomas pueden ser peligrosos para la paciente. En este caso requerirá de una histerectomía.

Existen 3 tipos de histerectomías:

Histerectomía subtotal: el útero se extirpa pero el cuello uterino, los ovarios y las trompas de Falopio se dejan intactos.

Histerectomía total (también llamada histerectomía simple): se extirpa el útero y el cuello uterino pero se dejan los ovarios y las trompas de Falopio.

Histerectomía con Salpingo-oforectomía bilateral (también llamada histerectomía radical): extracción de ambas trompas de Falopio y ambos ovarios.

Si el problema requiere de una cirugía, es importante analizar cuidadosamente con el médico todas las opciones de tratamientos disponibles, los riesgos y beneficios. La histerectomía, como cualquier cirugía, tiene riesgos relacionados con la anestesia y la operación en sí misma.

La mujer dejará de menstruar y no podrá quedar embarazada. Si se extirpan los ovarios, se pueden presentar síntomas relacionados con la menopausia.

Vivir con una enfermedad uterina no cancerosa puede ser doloroso, agotador y, en ocasiones, peligroso. Sin embargo, existen actualmente varios tratamientos y en muchos casos no es necesario renunciar a la capacidad de quedar embarazada. La histerectomía no es la única opción. Es importante contar con varias opiniones médicas e informar a sus seres queridos que necesitará apoyo y ayuda mientras recibe el tratamiento.

[Con información de: http: //www.esmas.com/mujer/sexoyamor/tucuerpo/391624.html, http://www.sge.com.mx/miomas.htm, http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000914.htm, http://www.ahrq.gov/consumer/spanhyst/hster2.htm
*Licenciado en Ciencias de la Comunicación y Psicoterapeuta Transpersonal especializado en la terapia floral.]]

Para reflexionar

-Después de la cesárea, la histerectomía es la operación más frecuente entre las mujeres.

-Según estudios recientes, aproximadamente el 15 % de las histerectomías no son necesarias.

-Los médicos recién graduados tienden a recomendar menos la histerectomía.

-Las tres cuartas partes de las histerectomías se realizan cuando las mujeres tienen entre 30 y 54 años de edad.

Para dudas o más información, manda un correo a [salud[arroba]plenilunia[punto]com

Imagen cortesía de Jessica Pacheco Ramírez | Plenilunia



Etiquetas , , , , , , , , , , , ,

Temas relacionados